Alimentos y Agricultura

USDA/Bob Nichols

Alimentos y granjas saludables:

Transformar nuestro sistema alimentario para garantizar comida segura para todos y producida de manera sostenible.

¿Qué está en juego?

Nuestro sistema alimentario es deficiente, pero la ciencia puede ayudar a corregirlo.  

El gobierno de EE.UU gasta billones de dólares cada año en subsidios para cultivos utilizados para producir comidas procesadas y bebidas azucaradas, los mismos alimentos que la USDA nos recomienda restringir. 

Esta falla en la política de alimentos contribuye está contribuyendo a una crisis de salud pública masiva y costosa. Las tasas de enfermedades crónicas relacionadas con la dieta (como la diabetes, la hipertensión y las enfermedades coronarias) se han incrementado a pasos agigantados, sobre todo entre los niños.  

Y las mismas políticas que sostienen este sistema alimentario poco saludable también están detrás de un sistema agroindustrial insostenible que impacta negativamente al suelo, a la calidad del aire, al agua, a la salud humana y a las economías rurales.  

Existe un mejor camino.  

Políticas alimentarias inteligentes, basadas en hechos científicos, pueden incrementar el acceso a frutas y vegetales frescos para todas las personas en EE.UU, salvando millones de vidas y ahorrando billones de dólares en gastos médicos.  

Al impulsar a los agricultores a cultivar alimentos diversos usando métodos modernos y sostenibles, las políticas para producir alimentos sanos también ayudarán a que la agricultura en EE.UU siga siendo productiva durante muchos tiempo.  

Existen intereses poderosos que defienden las políticas actuales, y transformar nuestro sistema alimentario para que sea saludable no será fácil.  Pero podemos lograrlo. Nuestro futuro depende de ello.

Nuestro deficiente sistema de alimentos

La agricultura en los Estados Unidos va por el camino equivocado, y no funciona.  

La nación más rica del mundo se alimenta de una dieta poco saludable, y usa métodos que no son sostenibles para producir su comida. ¿El resultado? Una población amenazada por una crisis de enfermedades crónicas relacionadas con la dieta, millones de hectáreas de tierra cultivable dañadas, y derrames químicos que contaminan nuestros ríos.  

Aunque alabamos la productividad de nuestro sistema alimentario, la verdad es que nos está fallando.  

Una política alimentaria poco saludable.  La política alimentaria en EE.UU debería asegurarse de suplir una dieta saludable para toda las personas del país. Pero el sistema actual de subsidios agrícolas beneficia principalmente a productores a gran escala de cultivos comercializables como el maíz y la soya. Estos cultivos subsidiados son la base de la comida procesada que domina nuestra dieta, y que un creciente número de estudios ha asociado con el aumento en las tasas de obesidad y los riesgos que ésta trae para la salud.  

¿La solución? Necesitamos comer más frutas y vegetales frescos y para lograrlo necesitamos políticas que incentiven su cultivo. Pero el lobby agrícola se beneficia del status quo y lucha por protegerlo.  

Agricultura industrial.  A finales del siglo veinte, la agricultura en EE.UU sufrió grandes transformaciones. Las granjas alcanzaron tamaños enormes, se especializaron en cultivos comercializables y empezaron a depender cada vez más de fertilizantes sintéticos y pesticidas. Y la producción de carnes tendió cada vez más a depender de operaciones concentradas de alimentación de animales (conocidas como CAFOs, por sus siglas en inglés).   

Estos métodos de producción dejan un sinnúmero de secuelas negativas. Vertidos químicos y deshechos de las CAFOs contaminan nuestra agua y contribuyen al calentamiento global; el monocultivo (la siembra excesiva de solo un tipo de cultivo año tras año) degrada el suelo y reduce la biodiversidad; el sobreuso de antibióticos en la producción de carne amenaza nuestra habilidad de luchar contra enfermedades humanas. 

 

Alimentos saludables y soluciones agrícolas

US Department of Agriculture

La buena noticia es que contamos con el conocimiento y la tecnología para trasformar nuestro sistema alimentario para bien.  

Los métodos de cultivo basados en conocimiento científico producen comida en abundancia sin los problemas que trae la industria agrícola. La promoción de sistemas alimentarios locales y regionales pueden ayudar a que alimentos saludables y frescos lleguen a la mesa de todos los hogares. Y el diseño e implementación de políticas de avanzada contribuyen a que estas prácticas innovadoras crezcan y prosperen.  

Esto es lo que necesitamos para llegar a las soluciones agrícolas que resultan en alimentos saludables:  

Ampliar el acceso a alimentos saludables.  Sabemos que las personas en EE. UU necesitan comer más alimentos saludables, y para lograr esta meta necesitamos producir más de ellos. Pero, cultivar alimentos saludables usando métodos sostenibles es solo mitad de la ecuación.  También necesitamos asegurarnos que estos alimentos sean accesibles y baratos, especialmente en comunidades de bajos recursos que desproporcionadamente sufren los impactos de un sistema alimentario no saludable. El establecimiento de sistemas alimentarios locales y regionales, programas de alimentación en colegios, iniciativas para lograr la equidad alimentaria, y otras ideas innovadoras pueden ayudar a que todas las personas en EE.UU accedan a los frutos de la labor de nuestros agricultores.     

Fomentar la agricultura sostenible.  El agricultor del futuro usará métodos de cultivo altamente productivos y que además contribuyan a la salud del suelo, el agua y los ecosistemas locales.  Cada vez nos acercamos más a ese futuro. Un creciente número de agricultores en EE.UU están usando prácticas sostenibles de cultivo para producir alimentos sanos, y creciendo sus negocios. Pero en un sistema alimentario diseñado para satisfacer los intereses de la agricultura industrial, estos agricultores frecuentemente enfrentan situaciones difíciles.    

Fortalecer políticas para un agro sano.  La política agraria es parte del problema: subsidia los alimentos equivocados, dedica dinero a investigación en agricultura industrial y crea obstáculos para los agricultores que cultivan frutas y verduras o que usan prácticas sostenibles de cultivo.  

Hay otro camino posible. Existen propuestas concretas de políticas para ayudar a los agricultores a alimentar sanamente a los EE.UU. UCS trabaja para conseguir el apoyo necesario para que estas propuestas se vuelvan realidad.