Energía Limpia

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Renovables primero

La mejor y más limpia opción para satisfacer nuestras necesidades energéticas

¿Qué está en juego?

La generación de electricidad es una de las principales causantes de la contaminación del aire y una de las mayores fuentes de emisiones en EE.UU. asociadas al calentamiento global. El carbón tiene el peor registro: es una fuente de energía sucia que tan solo produce menos de la mitad de nuestra electricidad pero que genera casi el 80 por ciento de todas las emisiones provenientes de las plantas de energía.  

La buena noticia es que el uso del carbón está en descenso. En Estados Unidos, muchas de las ineficientes y viejas plantas de carbón han cerrado sus operaciones y esencialmente no existen nuevas plantas en construcción; una tendencia que ha impulsado la mas grande transformacióon del sistema eléctrico de los EE.UU. durante la última mitad del siglo.  

Las decisiones energéticas que tomemos en este momento decisivo impactarán durante décadas nuestra salud, nuestro clima, y nuestra economía.  

Actualmente, el gas natural es el principal recurso que usamos para generar electricidad. Pero la dependencia excesiva en el gas natural crea riesgos y no es una solución sostenible a largo plazo para satisfacer nuestras necesidades energéticas. Como el carbón, el gas natural es un combustible fósil que genera emisiones que atrapan calor y calientan el planeta, y que conllevan riesgos para la salud, el medioambiente, y la economía.  

Existe una alternativa mejor y más limpia para satisfacer nuestras necesidades energéticas. Las fuentes de energía renovable, tales como la energía solar y eólica, generan electricidad produciendo muy poca o ninguna contaminación, y emisiones de gases asociados al calentamiento global. Se estima que para el 2030 las fuentes de energía renovable podrían proveer de manera confiable y económica el 40 por ciento de toda la electricidad consumida en los EE.UU., y para el 2050 podría llegar al 80 por ciento.    

Llegó el momento de priorizar las fuentes de energía renovable para crear un futuro energético limpio, seguro y sano.   

Nuestras opciones de energía

Energía renovable: recursos ilimitados prácticamente sin contaminación. La energía renovable genera electricidad usando fuentes renovables como la energía eólica (viento), solar y geotérmica y produce muy poca o ninguna contaminación ni emisiones de gases que calientan el planeta.   

Carbón, gas natural y petróleo: fuentes sucias de energía. Los combustibles fósiles (carbón, gas natural y el petróleo) producen la mayoría de nuestra electricidad pero traen peligrosas consecuencias: son los causantes de la mayoría de las emisiones que contribuyen al calentamiento global, contaminan el agua y el aire con químicos tóxicos, y tienen efectos negativos y costosos para la salud pública.   

Energía nuclear.  La energía nuclear es “limpia” desde el punto de vista de las emisiones porque las plantas nucleares no contaminan el aire ni producen emisiones de gases que calientan el planeta. Sin embargo, su contribución en la mitigación del cambio climático dependerá de superar obstáculos económicos y de seguridad.

Lea más sobre la energía nuclear (en inglés)>

Energía y el uso del agua. Las plantas de electricidad convencionales usan mucha agua, siendo las plantas de carbón las que más consumen, seguidas por las plantas de gas natural y las nucleares que también consumen mucha agua. En lugares donde la producción de electricidad requiere grandes cantidades de agua disponibles, la conexión agua-electricidad puede generar choques, y convertirse en una amenaza tanto para las fuentes hídricas como para la generación de electricidad.  

Soluciones inteligentes

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Necesitamos soluciones inteligentes para proveer energía confiable y económica, que contribuya a fortalecer nuestra economía, y que no comprometa nuestra salud ni nuestro clima. Ninguna tecnología de energía por si sola es capaz de lograr todas estas metas.  

La solución consiste en diseñar e implementar una estrategia de diversificación con el potencial de llevar a nuestro país a un futuro energético limpio y sostenible.   

Aumentar la energía de fuentes renovables. La energía de fuentes renovables es confiable, económica y beneficia nuestra salud, nuestra economía y nuestro clima. UCS apoya la implementación de políticas prácticas y económicas que promuevan la energía renovable, y que reduzcan las barreras de adopción de estas nuevas tecnologías. Estas políticas incluyen la adopción de normas claras y sólidas para la energía renovable, incentivos financieros como créditos tributarios para la energía limpia, e inversiones para crear una red eléctrica inteligente.   

Reducir el uso del carbón. El carbón es nuestra fuente más sucia de energía: envía a nuestra atmósfera más contaminantes que cualquier otra fuente de energía y produce más de un cuarto de las emisiones relacionadas con el calentamiento global de nuestro país. Si vamos a reducir efectivamente la contaminación del aire y combatir el calentamiento global, necesitamos cerrar las plantas de carbón más viejas y sucias y no construir más.     

Mejorar la eficiencia energética.  Si usamos la energía de manera más eficiente, no necesitamos producir tanta energía. Mejorar la eficiencia de nuestra generación de electricidad, junto con aumentar la eficiencia de edificios, electrodomésticos y aparatos electrónicos, puede ahorrarnos cantidades significativas de energía y ayudarnos a cerrar plantas energéticas sucias y obsoletas sin poner en riesgo nuestro suministro.