Transporte Limpio

Pixabay: ItsaWaB

Reducir el uso del petróleo

soluciones prácticas para reducir a la mitad el uso del petróleo.  

¿Qué está en juego?

Podemos reducir nuestro consumo de petróleo. Científicos, ingenieros y analistas han diseñado un plan para reducir a la mitad nuestro consumo de petróleo. A través de políticas y prácticas inteligentes, las cuales incluyen promover tecnologías para el ahorro de combustible, mejorar los biocombustibles, y producir mejores carros eléctricos, podremos ver los beneficios de reducir nuestro consumo de petróleo.   

Estamos progresando en esta área. Las normas diseñadas para ahorrar combustible han hecho que carros y camiones sean más eficientes. Los vehículos eléctricos de todo tipo están siendo ampliamente adoptados. Y los investigadores están encontrando nuevas formas para limpiar nuestros combustibles; pero podemos hacer más.  

Reducir nuestro consumo de petróleo trae grandes beneficios. Las opciones más limpias de transporte nos ayudarán a crear trabajos, ahorrar dinero, y reducir la contaminación que está calentando nuestro planeta. 

Extraer más petróleo no es la solución. El petróleo es tan caro y peligroso como nunca antes, y es la fuente más grande de emisiones de carbono en los EE.UU. Podemos mejorar.  

Podemos cortar el uso de petróleo a la mitad. Los EE.UU puede convertirse en líder del transporte limpio. Tenemos la tecnología, y hemos visto sus beneficios: ahora solo necesitamos actuar. 

¿Por qué usar transporte limpio?

GM

EE.UU consume más de 19 millones de barriles de petróleo al día, y la mayoría se va en transporte.  
El uso extensivo de petróleo trae costos significativos para nuestro clima, nuestra salud, y nuestras chequeras; pero el transporte limpio puede ayudar.  

El petróleo contribuye al calentamiento global. Nuestros carros, camiones, aviones y barcos producen casi el 30 por ciento de todas las emisiones de dióxido de carbono de EE.UU, y más del 5 por ciento de la contaminación que produce el calentamiento global. Esta contaminación contribuye directamente al aumento del nivel del mar, al aumento en la frecuencia e intensidad de las olas de calor, y otros impactos costosos.  

No es solamente el CO2: el petróleo contamina el aire.  El transporte es uno de los más grandes contaminantes del aire en EE.UU. En el 2013, el transporte contribuyó más de la mitad del monóxido de carbono y del óxido de nitrógeno, y más de un cuarto de los hidrocarburos que contaminan nuestro aire.  Toda esta contaminación tiene serias implicaciones para la salud pública, incluyendo el aumento de enfermedades respiratorias como el asma y la bronquitis.  

El petróleo es caro.  Una persona promedio en Estados Unidos gasta lo mismo en gasolina durante la vida útil de su carro que lo que gastó en comprarlo. Colectivamente gastamos alrededor de 2 billones de dólares al día en gasolina y otros productos derivados del petróleo.  

Extraer más no es la solución. El mal llamado “nuevo petróleo” es tan sucio, peligroso y costoso como el de siempre. La solución real es usar menos petróleo.    

Soluciones inteligentes

Con las políticas, prácticas e inversiones correctas, podemos convertir a los EE.UU en un líder del transporte limpio, y reducir el consumo proyectado de petróleo a la mitad.  

Aumentar la eficiencia en la combustión. Mejorar el ahorro de combustible de los vehículos de nuestra nación es la mejor oportunidad que tenemos para reducir el consumo de petróleo, y las políticas a nivel federal son la herramienta más poderosa con la que contamos para conseguirlo.  

Usar mejores combustibles. Los combustibles están cambiando. El petróleo cada vez es más sucio porque es extraído de fuentes no convencionales, mientras otras fuentes de energía limpia, como la eléctrica y los biocombustibles sostenibles, tienen el potencial de ser mejores reemplazos.  

Conducir vehículos limpios. Híbridos, eléctricos y tecnologías de pila de combustible (que usan hidrógeno) son cada vez más comunes y económicas, y ofrecen soluciones a largo plazo para reducir el consumo de petróleo en los EE.UU.  

Podemos usar la mitad del petróleo.  Ya hemos avanzado, incluyendo la aprobación de normas para regular combustibles a nivel federal y legislación estatal de avanzada. Expertos y empresarios también están contribuyendo. Pero tenemos que hacer más, y usted puede ayudar.